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viernes, 2 de enero de 2015

El Poverello de Asís

“Dios perdona siempre, los hombres algunas veces, la naturaleza nunca”

Tengo pendiente el compromiso de hablar de San Francisco de Asís en este blog y lo voy a cumplir hoy, cuando estamos cerca de la Epifanía y del recuerdo de la Navidad en Greccio, donde el Santo festejó en 1223 el nacimiento de Jesucristo de forma que la celebración se asemejara lo más posible a la natividad de Jesús, y montó un pesebre con animales y heno.
Aunque algunos sostienen que la creación del pesebre es anterior a Francisco, fue sin dudas él quien popularizó el Nacimiento o escena del nacimiento de Jesús. Al entrar a rezar en la ermita de Greccio en la Navidad de 1223, Francisco sintió el deseo de representar en vivo el nacimiento del Niño Jesús, y ese hecho fue decisivo en la universalización de esa tradición. En 1986, a petición de las asociaciones belenistas de todo el mundo, el Papa Juan Pablo II proclamó patrono universal del "Belenismo" a San Francisco de Asís.

Francisco de Asís (en italiano Francesco d’Assisi, nacido Giovanni di Pietro Bernardone) (Asís1181/1182ibídem3 de octubre de 1226), santo italiano, que fue diácono, fundador de la Orden Franciscana, de una segunda orden conocida como Hermanas Clarisas y una tercera conocida como tercera orden seglar, todas surgidas bajo la autoridad de la Iglesia católica en la Edad Media. De ser hijo de un rico comerciante de la ciudad en su juventud, pasó a vivir bajo la más estricta pobreza y observancia de los Evangelios.
Sin duda predicó con el ejemplo y se aplicó así mismo su propia recomendación: Recuerda que cuando abandones esta tierra, no podrás llevarte contigo nada de lo que has recibido, sólo lo que has dado.

San Francisco de Asís ha quedado como aquél que, en su espíritu de pobreza y desprendimiento, probablemente más se pareció a Jesús en la historia de la cristiandad. Pero de todas las facetas del «Pobre de Asís», la que interesa a este blog es la de su amor a los animales.
A menudo se representa a San Francisco rodeado de pájaros y otros animales, porque éstos eran sus amigos. El veía la presencia de Dios en la naturaleza y por  eso sentía un gran amor y respeto por todas las criaturas. Todas las cosas creadas, decía, son nuestros hermanos y hermanas porque todos tenemos el mismo Padre.


Traigo un recorte del capítulo XXI de las Florecillas de San Francisco, el titulado Cómo San Francisco amansó, por virtud divina, un lobo ferocísimo
“Escuchad, hermanos míos: el hermano lobo, que está aquí ante vosotros, me ha prometido y dado su fe de hacer paces con vosotros y de no dañaros en adelante en cosa alguna si vosotros os comprometéis a darle cada día lo que necesita. Yo salgo fiador por él de que cumplirá fielmente por su parte el acuerdo de paz.
Entonces, todo el pueblo, a una voz, prometió alimentarlo continuamente. Y San Francisco dijo al lobo delante de todos:
-- Y tú, hermano lobo, ¿me prometes cumplir para con ellos el acuerdo de paz, es decir, que no harás daño ni a los hombres, ni a los animales, ni a criatura alguna?
El lobo se arrodilló y bajó la cabeza, manifestando con gestos mansos del cuerpo, de la cola y de las orejas, en la forma que podía, su voluntad de cumplir todas las condiciones del acuerdo. Añadió San Francisco:
-- Hermano lobo, quiero que así como me has dado fe de esta promesa fuera de las puertas de la ciudad, vuelvas ahora a darme fe delante de todo el pueblo de que yo no quedaré engañado en la palabra que he dado en nombre tuyo.
Entonces, el lobo, alzando la pata derecha, la puso en la mano de San Francisco.”

El primer y más fiel defensor de la ecología fue San Francisco de Asís, quien nos enseñó cuán importante es el respeto a la vida que ha venido de Dios mismo. Es el santo patrón del medio ambiente, ecología y de los animales, los últimos años de la vida de San Francisco de Asís no sólo fueron de un intachable modelo de devoción religiosa, sino un ejemplar  sentimiento a la existencia en la Tierra. Él era amigo del hombre y de la bestia, admirador del sol y la naturaleza y un pacifista en todo el sentido de la palabra. Se dedicó a servir y ayudar no solo a sus semejantes, sino también a todos los seres vivos y a todos los animales, a los que consideraba hijos de Dios y llamaba "hermanos", se dirigía a ellos y era escuchado por estas criaturas.
 Él estaba profundamente comprometido con el bienestar del medio ambiente y de toda la creación, a manera de un iniciante pionero nunca antes visto. Constantemente recomendaba encarecidamente a la personas mostrar respeto, humildad y amor hacia los demás miembros seres vivos del planeta.
El Papa Francisco eligió este nombre en honor a san Francisco de Asís el 13 de marzo de 2013. Momentos después de ser elegido Papa y antes de salir al Balcón de la Basílica de San Pedro, el Arzobispo argentino pidió ser llamado Francisco, el hijo de un rico comerciante que decidió servir a Dios y vivir bajo la más estricta pobreza y observancia de los Evangelios.

Conocido por su humildad, su preocupación por los pobres, marginados y sufrientes de distinta extracción, y su compromiso de diálogo con personas de diferentes orígenes y credos, Francisco mostró una variedad de gestos pastorales indicativos de sencillez, entre los que se incluyen su decisión de residir en la casa de huéspedes del Vaticano en lugar de la residencia papal usada por sus antecesores desde 1903. Al poco tiempo de su elección, en al año 2013 la revista Time lo consideró una de las cien personas más influyentes, incluyéndolo en el grupo de los «líderes», y meses más tarde lo nombró «persona del año» 2013.

Y no es casualidad que el papa Francisco ha querido que su primera encíclica propia –la anterior había sido escrita en su mayor parte por Benedicto XVI— se convierta en una defensa apasionada de la ecología. Según fuentes del Vaticano, la encíclica en la que Jorge Mario Bergoglio y un significativo grupo de asesores –entre los que destacan el cardenal ghanés Peter Turkson y los teólogos argentinos Carlos María Galli y Víctor Manuel Fernández-- llevan trabajando desde otoño de 2013 está ya prácticamente lista e incluso podría publicarse a lo largo del mes de enero de 2015. El Papa nunca ha ocultado su enorme preocupación ante el que considera uno de los más grandes desafíos de la humanidad, “la custodia de la creación y la ecología”.

Ya en la primera misa de inauguración del pontificado, el 19 de marzo de 2013, subrayó la importancia de “custodiar la naturaleza”. Dijo entonces que Francisco de Asís, en cuyo nombre y mensaje quiere inspirar su papado, representa el modelo de vida austero, respetuoso con la creación, tan lejano a la actual “cultura del descarte”, por culpa de la cual en unos países se derrochan de forma caprichosa alimentos y recursos naturales mientras en otras latitudes millones de personas mueren de hambre. Sólo cuidando la naturaleza, advirtió el Papa, es posible también “custodiar a la gente, preocuparse por todos, especialmente por los niños, los ancianos, los más frágiles”.
Han sido muchas desde aquel día las referencias de Francisco a la protección de la naturaleza, tanto a lo largo de sus viajes como en las audiencias en la plaza de San Pedro.
El pasado mes de mayo, ante unos 100.000 peregrinos llegados de todo el mundo, Bergoglio advirtió: “La naturaleza no es una propiedad de la que podamos abusar a nuestro antojo, ni mucho menos es la propiedad de unos pocos, sino un don de todos, que debemos custodiar. Si destruimos la creación, la creación nos destruirá a nosotros. ¡Nunca lo olvidéis!”. El Papa ha sacado a colación en varias ocasiones un dicho popular: “Dios perdona siempre, los hombres algunas veces, la naturaleza nunca”. 
San Francisco de Asís decía: “Empieza haciendo lo necesario, continúa haciendo lo posible; y de repente estarás haciendo lo imposible”.

No le toca al Papa Francisco enfrentarse a un lobo sino a varios lobbies. De hecho ya tiene camino recorrido respecto de lo que es necesario y posible. La Encíclica, que podría llevar el título de “La Ecología de la Humanidad”, nos dirá a que retos-lobbies imposibles deberá amansar.



Fuentes:

Diario el País (La Ley Sinde y la Tasa Google impiden poner link)



2 comentarios :

María PAZ dijo...

Me ha gustado mucho esta entrada, Yako. Enhorabuena y muchas felicidades.

Un abrazo.

Fer

Anónimo dijo...

muy interesante, mis felicitaciones por el comentario

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